HYGGE: El secreto de la Felicidad

HYGGE: El secreto de la Felicidad

HYGGE: El secreto de la Felicidad

Si hablamos sobre estudios de la felicidad, encontraremos a Dinamarca encabezando las listas de países más felices del mundo. Y cuál es el secreto de su felicidad os preguntareis, pues se llama… Hygge (pronunciado hu-ga) y ya se está tratando de exportar a muchos países. Pero, ¿en qué consiste realmente?

Al ser un término abstracto es difícil de definir. También es difícil encontrar una palabra que la traduzca, aunque esta podría ser: lo acogedor. Pero, lo importante no es como se traduzca, si no sentirlo. Es una actitud total ante la vida donde la clave está en disfrutar de los pequeños placeres de la vida.

Así que veamos cuáles son esos pasos que nos van a acercar a la felicidad:

  •  Elige el momento – dedica cada día un tiempo a hacer aquello que te hace sentir bien.

 

  • Abre tu casa – organiza reuniones en casa con un ambiente acogedor y cálido.

 

  •  Crea un ambiente acogedor – un espacio cómodo invita a la calma, a la relajación. Elige una iluminación suave, una buena música de fondo, pon unas flores frescas sobre una mesa de madera, enciende unas velas,… cuida las pequeñas cosas.

 

  •  Evita todo lo que rompa el relax – prohibido pensar en el trabajo, en los problemas, en el estrés diario y las prisas. Apaga el móvil y disfruta de la calma y del momento de relajación.

 

  • Mejor en petit comité – el hygge funciona mejor en grupos reducidos, ya que se crea un ambiente más íntimo y acogedor para que fluyan las conversaciones relajadas.

 

  •  Disfruta los sabores – un pastel que nos evoque a la infancia, hacer una receta tradicional, una tabla de quesos, un vino,…

 

  • Tener en cuenta a tus antepasados – todo lo relacionado con las tradiciones u objetos con valor sentimental. Tomar un té en la taza de la abuela, conservar un mueble de tus antepasados o destapar el calendario de adviento.

 

  •  Tejidos para crear ambientes – hay elementos que ayudan a crear ambientes hygge. La ropa cómoda, una manta para acurrucarse en el sofá o un mullido edredón para quedarse en cama leyendo.

 

  •  Haz cosas hyggeling – haz cosas que te gusten, con las que disfrutes, aunque sean sencillas.

 

  • Huye de ambientes no hygge – evita todo aquello que no te invita a estar cómodo.

 

  •  Añádelo a tu vocabulario – además de sustantivo es adjetivo, adverbio y verbo. Desde decir que hemos pasado un rato hygge a decir que la cena entre amigos ha sido muy hyggeling.

 

  • Vivir el momento – Disfrutar del aquí y del ahora. Algo así como un mindfulness permanente al estilo nórdico.
    Tomemos nota, … llenemos la vida de momentos.

 

¿Preparados para ser más felices?