Orden y Feng Shui

Orden y Feng Shui

Orden y Feng Shui

La Organización Profesional está muy relacionada con el Feng Shui pero vayamos por partes para ir poniendo todo en orden…

¿Qué es el Feng Shui?

El Feng Shui es una antigua filosofía china que se basa en la ocupación consciente y armónica del espacio y en la influencia de éste sobre las personas que lo ocupan.

Busca lograr la máxima armonía entre las personas y todo lo que las rodean, empezando por su refugio, su casa. Ésta es, sin duda, un fiel reflejo de lo que ocurre en nuestro cuerpo y nuestra mente.

Según el Feng Shui, la distribución y la orientación de los espacios con los que a diario interactuamos –como por ejemplo, nuestra casa o el lugar de trabajo– influyen directamente sobre nuestra energía vital, modificándola.

De esta manera, el objetivo del Feng Shui es la creación de un ambiente armonioso y positivo que mejore la vida de sus ocupantes.

¿Qué relación tiene con el Orden?

Mucha… ya que uno de los principios básicos del Feng Shui es el orden.

Antes de empezar a introducir cualquiera de los preceptos del Feng Shui para tener un espacio armónico hay que hacer un buen vacío, esto es limpieza, orden y claridad.

De nada sirve empezar a observar nuestro hogar para poder convertirlo en fuente de bienestar física y mental si no se ha empezado antes por ordenar todas las cosas que tenemos en el espacio así como de hacer limpieza de lo que no necesitamos para que esto genere cambios en la energía de la vivienda.

“Para recibir cambios favorables en nuestra vida, debemos desprendernos de nuestras viejas ataduras”.

Puesta en práctica

Ahora sí, ya podemos empezar a ponerlo en práctica!

Os doy a continuación una serie de pautas básicas para que podáis empezar a aplicarlo en cada una de las estancias de la casa:

La entrada: debe ser un lugar luminoso, cálido y acogedor.

  • Decórala con elementos que definan tu personalidad.
  • Evita colocar espejos frente a la puerta de entrada.
  • Coloca un felpudo agradable y plantas.
  • Mantén la entrada bien iluminada, arreglada y sin trastos.

 

El Pasillo: el Feng Shui no es muy amante de los pasillos. Intenta disimular sus formas largas y estrechas.

  • Coloca elementos decorativos como alfombras, cuadros, fotografías o espejos.
  • Para dar amplitud e iluminar la vista cuelga espejos o cuadros que tengan profundidad justo delante de las puertas que den al pasillo.
  • Realza el final del pasillo con una pintura que no tenga profundidad.

 

La cocina: Como fuente de nutrición deben transmitir orden, alegría y serenidad.

  • Los cuchillos y el resto de elementos cortantes deben estar fuera de la vista.
  • Para optimizar el paso de energía por tu casa es imprescindible que la cocina esté bien limpia, la mesa ordenada y la alacena y la nevera perfectamente ordenadas y con alimentos frescos.
  • Revisa la superficie de trabajo, mantenla limpia y lo que no uses a diario, guárdalo.

 

Comedor: Su diseño debe ser agradable, alegre y sereno.

  • La comida es uno de los momentos más importantes, procura crear una atmósfera que incite a comer, un lugar agradable, tranquilo e íntimo.
  • Evita objetos que puedan distraer, como un exceso de mobiliario, una tapicería estridente o el uso de la televisión.
  • La atención se debe centrar en la comida y en los comensales, por lo que debe haber una decoración que agrade en todos los sentidos.
  • La mesas redondas u ovaladas permiten sentarse en armonía y estimulan la comunicación.

 

Baño: Debe ser alegre, simple y funcional. Debe cuidarse con mimo ya que es un lugar de fuga energética marcado por el exceso de agua y de frialdad.

  • Evita la sensación de humedad, falta de calidez o falta de luz.
  • Tapa todos los desagües cuando no los uses y mantén siempre la puerta cerrada.
  • Los colores claros son preferibles a los oscuros, salvo con mucho cuidado y en cantidades mínimas.
  • Si hay luz natural, coloca alguna planta para que sirva como elemento de equilibrio energético.

 

Sala de estar: Debe ser un lugar cómodo, acogedor y sereno.

  • Los muebles, además de ser cómodos, seguros y bonitos, deberán estar colocados de manera que inviten a la conversación, que creen un clima agradable.
  • Coloca el mueble principal, como puede ser el sofá, de forma que domine la visión de la puerta.
  • Guarda, siempre que sea posible, tus equipos electrónicos en armarios a medida o en muebles con puertas, ya sabes, “fuera de la vista, fuera de la mente”.
  • Pon alguna planta o flor en la zona dedicada a la televisión o la lectura.

 

Dormitorio: Debe ser sereno, cálido y acogedor. Es para el Feng Shui, la habitación más importante de la casa.

  • Para propiciar la relajación y el descanso es recomendable que el dormitorio tenga una decoración mínima.
  • Evita objetos que traigan malos recuerdos así como la presencia de aparatos eléctricos, de luces fuertes y de un exceso decorativo.
  • Decora con colores suaves que inviten al descanso, a la relajación y la tranquilidad.
  • Para la ubicación de la cama, lo recomendable es que el cabecero descanse en una pared sin ventanas y que desde la misma se pueda controlar la puerta de entrada.

 

Orden, orden y más orden. Como os decía, el orden, la limpieza y la no saturación de muebles y objetos son tres cualidades del Feng Shui que toda casa debe respetar. Intenta almacenar las cosas en la estancia a la que pertenecen y evita las habitaciones-trastero, meros almacenes por los que no circula la energía.

Una casa libre de desorden, vibrante e inspiradora, atrae prosperidad”